Fidel, por Omar López

Por Omar López
Editorial apertura de Mate amargo
AM 570 Radio Argentina (lunes a viernes de 11 a 12)
Miércoles 20 febrero 2008
FIDEL
Imagino su pensamiento íntimo en esta circunstancia en que la condición humana recalienta sus cuerpos en el horno del desprecio impuestos por los imperios económicos.
Decisión preparada durante años a costa de saber del inevitable cambio entre el antes y el después. Anticiparse al tiempo detonante de los nuevos procesos que juegan sus destinos y necesitan la continuidad y fortaleza de la casi única revolución en pie.
Coherente, no uso la palabra renuncia; sigue al frente en la batalla de las ideas de una contienda global, que muy temprano anticipó en “La historia me absolverá”.
Aún vendrán escritos tutelares de irremplazables principios y enfoques políticos de anticipación. Y si no llegasen a tiempo, los que andamos en la vida sostenidos por su conducta insobornable, hermanos de sueños y luchas, los ausentes y presentes, hijos de la certidumbre de otro mundo posible tendremos que atrevernos a más, y acorazar la voluntad de regar las razones con ternura mayor y confianza nueva. Ir a embarazar el porvenir.
Fidel seguirá presente con su ética insobornable y enorme sacrificio de construcción intelectual al servicio del conocimiento humanista y liberador del pueblo. Supo – como educó Lenin – que nadie puede alcanzar el objetivo sin conocimiento, precisa información para prever y dirigir.
 La crisis de los misiles con Estados Unidos, la caída del muro, el derrumbe socialista, la post modernidad marxista de los chinos y su capitalismo actual. La comprensión de la madre de todas las batallas en el final del siglo 20. La contienda de ideas, la educación liberadora, el conocimiento para la revolución, el humanismo como razón superior.
Fidel y cincuenta años casi de una práctica sin tregua para cambia Qué hacer leninista a la hora del enorme replanteo con que el capitalismo global nos invade.
A cuánta lectura nos invita el gran amauta de la libertad.
Fidel crece joven y digno ante reblandecidas figuras políticas marionetas de enormes corporaciones económicas, ante débiles personajes empleados de los imperios. Ante cobardes hombrecillos sin patria ni moral, sin otro código que la carroña, con sus leyes de vampiros sedientos.
Fidel sigue haciendo honor a los sueños imposibles, invita a los jóvenes batallar contra el desamor, a construir la gran familia humana liberada, a edificar conocimientos para abordar los interrogantes y defender el universo de cada sujeto sin el cuál no existe historia ni pueblo.
Fidel y como los sueños no tienen finitud. Son mortales los egoísmos, los testaferros, los mercenarios, los simuladores, aquellos claudicantes, los que renuncian a ser coherentes entre sus principios y su practica de vida, los que fabulan al pueblo sacudiendo el sonajero de la justicia social sin enfrentar a los verdaderos dueños de la maquinaria de aplastar el pensamiento crítico de los pueblos, los relatores engañosos de la vida diaria, los ocultadores de otra razón y moral en existencia. Fidel iluminó con su conducta errores y triunfos frente al mayor y brutal estado opresor que soporta la experiencia humana.
Su razón demostró que siempre se pudo y dejó en evidencia a formales demócratas, populistas y revolucionarios de época.
Hemos crecido con parte de esa cultura que fue capaz de desafiar la ley de gravedad del pensamiento único, despotismo militar, económico y cultural.
Hemos aprendido el valor de pensar y actuar en consecuencia, hemos polemizado, criticado errores sin miedo a la historia grande, hemos defendido desde el vivir a diario este pueblo capaz de defenderse con médicos y maestros invadiendo de solidaridad el mundo. Capaz de auxiliar a los pueblos hermanos de la América de Martí con la sangre de cuba. Durante la guerra de Malvinas se ofrecieron con sus aviones de guerra y su ejército a pelear junto a nuestros soldados. Fueron los primeros en avisar que estaban listos esperando que los convoquen.
El Che y Fidel fueron la imagen de ese pueblo y aquella era mayor contra el imperialismo.
Ahora el imperio buscará deshacer el bloqueo, crear condiciones para un movimiento opositor dentro de la isla. Invadirá culturalmente desde todos los rincones de la tierra.
Los imperios, Estados Unidos, no pudieron con Fidel y los cubanos, ahora tendrán que ver si pueden con el pueblo.
El nuevo proceso cultural y político económico anticapitalista en América necesita de pie la revolución cubana, la razón existencial y las necesarias reformulaciones que el nuevo tiempo político requiera en la isla.
La intensificación del proceso bolivariano se juega en común aunque no lo parezca.
Las fuerzas populares de la izquierda sin unidad nacional latinoamericanas necesitan cuba libre.
La discusión de la época imperante necesita del pensamiento de Fidel en la práctica popular y la nueva resolución de los problemas del pueblo cubano, dentro del socialismo.
Los aportes éticos, intelectuales que han actualizado el saber y la producción política requiere de nuestra ofensiva solidaria con Cuba.
Es mejor tatuar la imagen del Che o Fidel en la conciencia antes que una remera.
Imagen, identidad, propiedad del sentimiento, deseo de ser, existir por uno mismo y gobernar el destino. Eso aprendimos algunos, más o menos del enorme barbudo.
Tuve la oportunidad de verlo, escucharlo por una hora y preguntarle algunas cosas.
Se paró sobre una mesa para vernos mejor a todos y pidió una cámara para sacarnos fotos y llevarse el recuerdo.
No olvido sus manos blancas, grandes y delgadas, sus dedos filosos que surcaban el aire ante cada explicación compleja del hombre de hablar pausado y mirada profunda y clara. Pregunte algo que ya no recuerdo; lo mire, me miró y durante diez minutos devolvió una respuesta considerando hacia sus interlocutores.
Fue mi único contacto, hubiera deseado hablar largo con él, preguntarle, cuestionarle, y hasta reprocharle la pena de muerte. No pude. Las operaciones de los competidores de quien era más izquierdista, o fidelista o chuparevolución lo impieron.
Eran los mismos que se burlaban de unos pocos que hablabamos de las batallas de ideas durante los ochenta, noventa. Y en tanto Fidel habló sobre las escalinatas de la facultad de Derecho y arremetió con las batalla mayor, de las ideas. Mágica y veloz, las viejas mascaritas salieron a embadurnarse del discurso de Fidel.
No necesitamos de eso para seguir luchando por la dignidad de la raza humana.
Necesitamos la ética liberadora y revolucionaria, la capacidad política de ir a buscar los interrogantes, compartirlos y andar en conjunto con ustedes los jóvenes.
Fidel pudo porque vivió aprendiendo.
Fidel, Salvador Allende, Che, tres ejemplos de una conducta revolucionaria, universal, única.
No debe haber capitulo final, eso nos corresponde a nosotros.
Como dijo Fidel al rechazar los cargos, ayer.
"Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo".

Powered by Drupal - Design by Artinet