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ESPECIAL FIN DE AÑO: EEUU y Rusia toman medidas para mejorar sus relaciones
WASHINGTON/MOSCU 15 dic (Xinhua) -- El año 2009 marcó un "reinicio" en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, después de que la administración de Barack Obama cambiase la dirección de su política hacia Moscú. Las anteriormente estancadas interacciones entre Rusia y la OTAN, liderada por EEUU, también se reanudaron.
Sin embargo, como dice el refrán, "Roma no se hizo en un día", y llevará mucho tiempo olvidar los años de desconfianza y diferencias y resolver los asuntos espinosos que aún quedan.
"REINICIO": UN PASO ADELANTE
Desde que el presidente Obama asumiera su cargo en enero, la Casa Blanca ha reiniciado activamente su relación con el Kremlin, en un momento en el que sus lazos bilaterales se habían hundido hasta niveles de la Guerra Fría.
Uno de los puntos más espinosos era el plan de defensa antimisiles en Europa del este promovido por George W. Bush, predecesor de Obama, y la continua expansión de la OTAN hacia el este de Europa y hasta la frontera con Rusia. La guerra de cinco días de duración entre Rusia y Georgia en agosto de 2008 empeoró aún más las ya malas relaciones.
Esto no significa, sin embargo, que las dos partes no tengan nada en común. Una inminente amenaza desde Afganistán, por ejemplo, llevó a las dos partes a cooperar para hacer frente a problemas comunes.
Los dos países comparten ciertos intereses, y necesitan su apoyo mutuo en ciertos importantes asuntos internacionales, como los asuntos nucleares de Irán y la península Coreana, el Medio Oriente, la crisis financiera mundial y el cambio climático.
Las frecuentes interacciones entre los presidentes Obama y Dmitri Medvedev pusieron de manifiesto un cambio en las relaciones bilaterales en 2009.
Después de su primera reunión en persona en Londres en abril, Obama y Medvedev acordaron diseñar un nuevo tratado que suceda al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START-1), lo que supuso un gran avance en el proceso del "reinicio".
Los dos presidentes también llegaron a un amplio consenso con respecto a la no proliferación de armas nucleares, la lucha contra el terrorismo y el extremismo, la búsqueda de soluciones para la crisis financiera mundial, y el proceso de paz de Oriente Medio.
La visita de Obama a Moscú en julio se consideró todo un éxito, y se firmaron varios acuerdos de gran importancia, como un documento marco para un nuevo tratado START, una declaración conjunta sobre defensa antimisiles, y un acuerdo que permitirá que se realicen 4.500 vuelos anuales para transportar soldados y armamento estadounidenses a Afganistán a través de territorio ruso de forma gratuita.
Los dos líderes se reunieron de nuevo en noviembre en Singapur durante una cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en la cual el presidente Obama declaró que las relaciones de EEUU con Rusia "ya se han reiniciado."
Aunque la fecha límite del 5 de diciembre para la redacción de un nuevo tratado START ya ha pasado sin nuevo acuerdo, la prensa rusa informó de que los negociadores en Ginebra han llegado a acuerdos sobre asuntos clave.
El 8 de diciembre, el asesor del Kremlin Arkady Dvorkovich afirmó que los dos países pretenden concluir las negociaciones sobre el acuerdo de desarme nuclear en diciembre. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, confirmó la declaración el día siguiente, afirmando que ambas partes están muy cerca de concluir un acuerdo que suceda al START-1.
Por su parte, el director del programa de Rusia y Euroasia en la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, James Collins, dijo a Xinhua que un nuevo mecanismo para reducir las armas nucleares mejoraría mucho las relaciones entre EEUU y Rusia, ya que aumentaría la confianza mutua y mantendría su credibilidad en el proceso mundial de lucha contra la proliferación.
DEFENSA ANTIMISILES: FICHA DE NEGOCIACION
El Pentágono descartó en septiembre el plan del escudo de defensa antimisiles en el este de Europa, eliminando uno de los mayores obstáculos en las relaciones bilaterales.
La administración Bush planeaba desplegar 10 interceptores de misiles en Polonia y un sistema de radares en la República Checa como parte de su escudo antimisiles en Europa, lo que Moscú consideraba una gran amenaza a la seguridad nacional de Rusia.
Al mismo tiempo que abandonaba este plan del escudo, la administración de Obama presentó un plan adaptativo en cuatro fases para desplegar sistemas de defensa antimisiles en Europa entre los años 2011 y 2020.
El Pentágono afirmó que el nuevo plan mantendría la defensa de los territorios estadounidenses contra amenazas de misiles balísticos de largo alcance, y protegería mejor a las fuerzas estadounidenses desplegadas, al personal civil y sus familiares, así como a los aliados de EEUU en Europa y el Medio Oriente, contra la inminente amenaza de misiles de Irán.
En sus negociaciones con Rusia, la Casa Blanca relacionó su plan de defensa antimisiles en Europa con el programa nuclear de Irán, para convencer al Kremlin de que el despliege del escudo de defensa estadounidense no tiene como fin protegerse de Rusia, y persuadir a los expertos rusos para que utilicen su influencia sobre Teherán.
El Kremlin, aunque insiste en vincular el escudo de defensa con la reducción de armas nucleares, pidió a la Casa Blanca que le explique los detalles del nuevo plan de defensa antimisiles, pero sólo recibió una respuesta indiferente.
La decisión de Obama de abandonar el plan del escudo puede haber ayudado a reparar en parte las relaciones con Rusia, aseguró Michael O'Hanlon, director del departamento de investigación de la Institución Brookings, en una entrevista ofrecida a Xinhua.
O'Hanlon dijo que Obama tiene que dejar más claro a Rusia que la estrategia estadounidense de defensa antimisiles podría ser modificada en el futuro, pero que ningún despliegue estaría orientado hacia Rusia.
SE NECESITAN MAS ESFUERZOS PARA MEJORAR RELACIONES
Desde el punto de vista de James Collins, de la Fundación Carnegie, Obama tiene que tener en cuenta que para mejorar las relaciones entre EEUU y Rusia se necesitan más esfuerzos, y que su administración debería intentar "abrir un nuevo y mejor camino para el avance de los dos países."
Las diferencias con respecto a sus respectivos intereses estragégicos, como el plan de defensa antimisiles y la entrada de Ucrania y Georgia en la OTAN, podrían reducir las esperanzas de que mejoren las relaciones entre EEUU y Rusia, a pesar de los recientes pasos adelante.
Después de la visita de Obama a Moscú, el vice presidente de EEUU, Joe Biden, visitó Kiev y Tiflis, reasegurando a las ex repúblicas soviéticas que Washington seguirá apoyándoles en su solicitud de entrada a la OTAN a pesar del proceso de "reinicio" en las relaciones EEUU-Rusia.
La OTAN no ha parado de hacer esfuerzos orientados a la integración de estos dos países a la alianza, aunque nunca ha presentado ningún plan concreto para tal fin.
La administración de Obama, al igual que la de su predecesor, ha seguido expresando su firme apoyo a la soberanía y la integridad territorial de Georgia y de Ucrania, y a sus "aspiraciones euro-atlánticas y su integración en las instituciones de la zona euro-atlántica."
Por su parte, Rusia se ha tomado como un asunto concerniente a sus intereses nacionales y como una postura invariable en su política exterior evitar que Ucrania y Georgia se integren en la OTAN.
De modo interesante, el secretario de Estado asistente de EEUU, Philip Gordon, dijo a los legisladores estadounidenses el 29 de julio que Washington podría considerar la candidatura de Rusia a la OTAN si el país cumpliera los requisitos de democracia europea y contribuyese a la seguridad común.
Se ha considerado que estas declaraciones reflejan el nuevo pensamiento de Obama de "reiniciar" sus relaciones con Rusia y de dar una nueva forma a los esquemas de política y seguridad mundiales.
Los analistas opinan que la Casa Blanca está intentando convencer a Moscú de que la ampliación de la OTAN no tiene como fin ponerse en contra de Rusia, y que la puerta de la OTAN está abierta para el país.
Cuatro meses después, el Kremlin presentó un nuevo borrador de Tratado de Seguridad Europea, renovando sus peticiones de que se cree una nueva estructura de seguridad en Europa que reemplace a la OTAN.
Steven Pifer, un experto de la Institución Brookings, dijo a Xinhua que los rusos están profundamente preocupados por los cambios en las instituciones europeas, especialmente con la ampliación de la OTAN y de la Unión Europea, así que están buscando una "seguridad igual" con otros con su propuesta de nueva estructura de seguridad en Europa.
Pifer afirma que los legisladores estadounidenses deben estar preparados para dialogar con los rusos sobre la nueva estructura de la seguridad, pero sugirió que mantengan cierto tipo de "prerrogativas" para la OTAN y la Unión Europea.
Ciertos analistas afirman que Rusia y EEUU seguirán siendo amigos y enemigos en el futuro. Sus diferentes intereses nacionales y objetivos estratégicos separarán a los dos países en varios asuntos importantes regionales e internacionales, pero la necesidad del respaldo mutuo y su interdependencia a la hora de hacer frente a problemas comunes les llevará a comprometerse y a jugar según las reglas del juego.
