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Coordinación
Graciela Domanico
Alfredo Caporaletti
Comentario: Copenhague no necesita "Documento de Dinamarca"
Cuando la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático entró en el tercer día contado a la inversa, volvió a aparecer la sombra diabólica del "Documento de Dinamarca".En las negociaciones de la mañana del día 16, Dinamarca como parte patrocinadora, sin acuerdo de los negociadores de los otros países, intentó someter un proyecto de acuerdo elaborado por ella misma a la discusión en la Conferencia, por lo que numerosos representantes de los países en vías de desarrollo presentaron su protesta y se opusieron enérgicamente a la parte patrocinadora a excederse en sus atribuciones y meterse en el trabajo de otros.
Su Wei, subjefe de la Delegación China y representante jefe de la parte china para las negociaciones sobre el clima, golpeó la mesa y se puso de pie en tres ocasiones; dijo francamente a Rasmussen, presidente de la Conferencia y premier de Dinamarca: "Esta acción afectará seriamente al éxito de la Conferencia de Copenhague." Brasil, India, Sudáfrica y otros países en vías de desarrollo expresaron su apoyo a la actitud de la parte china.
Para la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague, la parte patrocinadora sí ha hecho abnegadamente muchos preparativos, pero Dinamarca debe comprender mejor que su responsabilidad es prestar ayuda, en lugar de crear más problemas.
+Ante todo, la parte patrocinadora debe comprender que las negociaciones sobre el cambio climático tiene que seguir el procedimiento programado y que sólo cuando el procedimiento sea justo y transparente, se podrá garantizar que los intereses de ninguna de las partes participantes sean perjudicados. Siendo la parte patrocinadora, Dinamarca puede hacer naturalmente esfuerzos por hacer avanzar el proceso de negociaciones, pero ningún esfuerzo debe borrar los logros de las negociaciones anteriores y mucho menos intentar materializar sus dudosos propósitos a través del cambio del procedimiento.
+En segundo lugar, la parte patrocinadora debe comprender que ninguna propuesta puede contradecir los requisitos de la "Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático" ni contradecir el principio "común pero con diferencias". Este incidente fue aparentemente un problema de "procedimiento", pero nadie podría creer que el que la parte patrocinadora intentara una y otra vez presentar el "Documento de Dinamarca" se debiera a que fuera "profana" en la regla para las negociaciones o por "fallas técnicas".
+En tercer lugar, la parte patrocinadora debe comprender que el problema del cambio climático debe ser decidido por todos los países del mundo en lugar de ser decididos por unos cuantos países y que las negociaciones dentro del marco de las Naciones Unidas constituyen el canal principal para solucionar el problema del clima. Precisamente como señaló Su Wai, "el consenso ya alcanzado por las partes en las negociaciones es que la única base jurídica válida de los frutos de la Conferencia de Copenhague debe ser los logros de los dos grupos de trabajo para las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el clima."
Miles de millones de personas del mundo entero siguen de cerca la Conferencia de Copenhague; el ansioso estado de ánimo de la parte patrocinador podría ser comprendido tal vez. Pero precisamente como indicó Su Wei, se trata de un proceso de negociaciones impulsado por las partes de las negociaciones y no se puede intentar impulsarlas mediante un documento "caído del cielo".
Cabe señalar que se trata de un problema de la parte patrocinadora, pero en realidad existen tales o cuales problemas para todos los países desarrollados. Si se quiere que las negociaciones logren avances, los países desarrollados, incluida Dinamarca, tienen que escuchar atentamente la voz de los países en vías de desarrollo, garantizar que la Conferencia observe los principios y marcos del "Mapa de Ruta de Bali", la "Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático" y el "Protocolo de Kyoto", y responder activamente a los reclamos de los países en vías de desarrollo sobre la elevación de los índices de reducción y el suministro de transferencias tecnológicas y de fondos. Sólo así será el camino acertado para que el nombre de Copenhague sea recordado para siempre. A no ser éste, no habrá ningún otro camino. (Pueblo en Línea)
